21/04-25/07/2017

Millares. Construyendo puentes, no muros

 
 
 

Mayoral presenta la exposición “Millares. Construyendo puentes, no muros”, comisariada por los expertos Alfonso de la Torre y Elena Sorokina. Esta exposición es una de las mayores dedicadas a Millares en una galería privada en los últimos años, consiguiendo reunir en un único espacio diecisiete arpilleras datadas entre 1957 y 1972, el periodo de madurez creativa del artista. 

 

En este proyecto hemos contado con la colaboración de Elvireta Escobio, viuda de Millares; sus hijas, Coro y Eva Millares; Chus Martínez, Emmanuel Guigon y Llucià Homs. Asimismo, ha sido indispensable la cooperación de instituciones como Documenta Archives Kassel, el Museo Reina Sofía, la Fundación Antonio Pérez, la Successió Miró y la Fundació Joan Brossa. 

 

Manolo Millares es uno de los artistas españoles más destacados y con mayor proyección internacional de la segunda mitad del siglo XX. Las obras en exposición ilustran de forma extraordinaria el proceso creativo del artista, revelando tanto su aguda sensibilidad como la fuerza inconformista y la voluntad de denuncia que impulsan su creación. Según palabras del co-comisario Alfonso de la Torre: “En Millares siempre hay un elemento que queda fuera de control, que es ese modo de ir directo a las cosas, de no permitir distracciones, de tener esa dimensión firme, como firmemente ética, sin doblegarse [...].” 

 

Millares vivió un periodo histórico violento y convulso, marcado por la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial. Su obra es una reflexión acerca de la brutalidad humana; una meditación sobre las heridas tanto físicas como psíquicas que se abrieron en la Europa del siglo XX. Sirviéndose de un lenguaje esencial y una técnica vigorosa, su obra es de una inmediatez que sobrecoge al espectador, abriendo puentes entre la memoria histórica y los conflictos de hoy en día. Elena Sorokina, co-comisaria de la exposición, determina que las obras “muestran el gesto de ‘reparación’ de Millares, su ferocidad en el trabajo, la dialéctica de la destrucción y la curación, tanto en el sentido emocional como en el histórico.” 

 

Sobre las obras en exposición 

La exposición incluye algunas de las obras más reconocidas de Millares, como en el caso de Cuadro 32 (1957-58), una de las ocho obras que Millares expuso en la XXIX Bienal de Venecia en 1958 (tres de las cuales se incluyen en la exposición). Esta se compone de numerosas roturas, cordeles e hilos, mientras que cromáticamente prevalece el antagonismo del blanco y el negro. El mismo Millares escribiría: “[…] Mis cuadros están cada vez más rotos, pero no se trata, como podrás suponer, de preocupaciones estéticas espaciales las que me empujan, sino más bien los vacíos psíquicos que me embargan […].” 

Las formas enfatizadas sobre el fondo cobrarán cada vez más relieve, dando paso a los llamados “homúnculos”, término adoptado por el artista de escritos alquímicos del siglo XVI significando ‘humano artificial’. Esta serie se define por formas de reminiscencias antropomórficas a través de las cuales Millares sintetiza su devastadora visión del cuerpo humano. Homúnculo (1) (1964) es el paradigma de la definición que Millares dio a su propia creación: “El homúnculo —sombrajo de la redención humana— es uno los más inquietantes fenómenos sociales del arte contemporáneo. Su existencia da comienzo en la introversión del artista, como si fuera una cachetada, un aldabonazo a la inversa, un aviso destemplado hacia fuera.” También se expone la obra Personaje caído (1967), que ha estado en una colección privada durante más de 45 años. 

Entre la selección de obras se incluyen también dos extraordinarios trípticos. Uno de ellos, Divertimentos para un político (1963), forma parte de la colección permanente de la Fundación Antonio Pérez de Cuenca y participó en la exposición “Le monde en question” (1967) en el Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris. 

 

En la exposición se proyecta el documental Millares, 1970, realizado por el artista y su mujer, Elvireta Escobio. Esta película es una meditación sobre la violencia; sobre las cicatrices en la superficie de la tierra. En el documental se ve al artista caminando a través de un paisaje devastado por la guerra. A continuación, aparece Millares en la intimidad de su estudio, rasgando y acuchillando las arpilleras; salpicando y vertiendo pintura sobre ellas. 

 

A su vez, se expone una selección de documentación y material fotográfico de archivo que recorre sus fuentes de inspiración, sus influencias artísticas y su relación con Cataluña. 

 

CALENDARIO DE EXPOSICIONES